¿Cuál es el mejor aceite para freír?

¿Cuál es el mejor aceite para freír?

De girasol, de maíz, de oliva o de soja. Científicos de varias universidades de todo el mundo aseguran que el mejor aceite para freír es el aceite de oliva, el que mejor aguanta las altas temperaturas, así como el que mejor conserva los alimentos para dorarlos y que queden crujientes manteniendo todo su sabor.

La fritura es una de las técnicas más antiguas para preparar pescado frito. El aceite de oliva resiste mejor el calor de la freidora puesto que tiene más ácido oleico, vitamina E y polifenoles que lo protegen de la oxidación.

Para llegar a dicha conclusión, los investigadores dirigidos por Mohamed Bouaziz, analizaron una serie de propiedades nutricionales que pueden degradar la calidad del aceite de cocina cuando se calienta. Algunos de estos cambios pueden conducir a la formación de nuevos compuestos que son potencialmente tóxicos y disminuir el valor nutricional de los alimentos que se fríen.

En el estudio se utilizó aceite de girasol, de maíz, de oliva y de soja para freír papas crudas y el mismo aceite fue usado 10 veces seguidas. Los resultados mostraron que el aceite de oliva es el más estable para freír a 320 y 374 grados Fahrenheit, mientras que el aceite de girasol es el que se degrada más rápido cuando la temperatura alcanza los 356 grados.

Todos los aceites sufren transformaciones importantes en su composición molecular cuando son sometidos a altas temperaturas. Cuanto más insaturada es una grasa, más sensible es al calor y la oxidación. Los hallazgos sugieren que el aceite de oliva mantiene la calidad y el valor nutricional mejor que otros aceites de semillas.

12 beneficios del aceite de oliva

  1. Aliado del corazón. Según los resultados del estudio EurOlive (en el que participaron siete centros de investigación de España, Dinamarca, Finlandia, Italia y Alemania), una dosis diaria de veinticinco mililitros de aceite de oliva reduce el riesgo de endurecimiento de las arterias y de enfermedades del corazón, gracias a su alto contenido en polifenoles (poderosos antioxidantes).
  2. Respaldo de la FDA. Desde noviembre del 2004, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), reconoció los efectos cardiosaludables del aceite de oliva y permitió que su etiquetado, y el de las comidas realizadas con él, lleve un mensaje en el que se indique su potencial papel preventivo.
  3. Combate el colesterol. El aceite de oliva es una fuente rica de ácidos grasos monoinsaturados y antioxidantes e incorporarlo a la dieta puede ayudar a disminuir el colesterol, así lo asegura el Centro Médico de la Universidad de Maryland. Otro estudio de la Universidad de Zaragoza mostró que su consumo durante 10 semanas redujo 13% el nivel de colesterol.
  4. Aumenta el colesterol bueno. El aceite de oliva contiene un tipo de grasa conocida como mono insaturada, que posee propiedades muy saludables como las de producir altos niveles de colesterol bueno, también conocido como lipoproteína de alta densidad (HDL), que según un estudio publicado en el Canadian Medical Association Journal, cuando se consume, disminuye los niveles de colesterol malo o LDL.
  5. Contra el cáncer de mama. Un estudio elaborado por científicos españoles demostró que el aceite de oliva virgen puede contribuir en la prevención y tratamiento del cáncer de mama. De acuerdo con la investigación. El ácido oleico que contiene cambia la composición de la membrana de las células y contribuye a la regulación de los genes relacionados con el cáncer.
  6. Acción contra la diabetes. El ácido oleico, principal componente del aceite de oliva tiene efectos beneficiosos sobre el metabolismo de la glucosa y de las grasas en pacientes con diabetes tipo II, según un estudio de la Universidad de Dublín. Los científicos observaron que los niveles de glucosa eran más bajos entre quienes tomaban aceite de oliva.
  7. Ayuda a prevenir el Alzheimer. El aceite de oliva se ha asociado con la protección contra el deterioro cognitivo que viene con el envejecimiento. Un estudio de la Universidad de Louisiana mostró que el oleocanthal -un compuesto natural que se encuentra en el aceite de oliva- posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que tiene el potencial de reducir el riesgo de la enfermedad de Alzheimer o demencias neurodegenerativas.
  8. Propiedadades antiinflamatorias. El aceite de oliva virgen contiene un componente químico natural con propiedades antiinflamatorias similares a las del fármaco ibuprofeno, así lo asegura un equipo de investigadores del Centro de Sentidos Químicos Monell de Filadelfia, Estados Unidos.
  9. Mejora la circulación. Una investigación realizada por el Centro de Investigación Biomédica en Red Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), reveló que añadir aceite de oliva virgen en las comidas mejora la circulación del flujo sanguíneo y previene las molestias al caminar.
  10. Reduce la hipertensión. El consumo de grasas monoinstauradas y especialmente aceite de oliva estimula la producción de vasodilatadores y mejora la fluidez de la sangre, lo que disminuye los riesgos de hipertensión. De acuerdo con un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, el aceite de oliva modifica la estructura de las membranas y afecta al metabolismo lipídico, que está muy alterado en pacientes con hipertensión.
  11. Protege de infecciones. Científicos de la Universidad de Jaén, España, descubrieron un dieta rica en aceite de oliva virgen extra ayuda a prevenir las infecciones provocadas por bacterias (como, por ejemplo, la E. coli o la Salmonella). La investigación también determinó que esta protección se produce, incluso, cuando el organismo se encuentra bajo de defensas, es decir, inmunodeprimido.
  12. Para una piel perfecta. El aceite de oliva también tiene virtudes cosméticas. Los egipcios lo utilizaban como hidratantes para prevenir la piel seca. Es rico en propiedades nutritivas y antioxidantes y el ácido oleico que contiene contribuyen a mantener la hidratación de la piel y favorecen la conservación de la membrana celular.

Según la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), los aceites de freír que son buenos para la salud presentan dos características: no contienen grasas trans y tienen muy pocas grasas saturadas.

El aceite de oliva es un producto característico de la dieta del Mediterráneo y está hecho de olivas maduras. “Extra virgen” significa que está hecho del primer prensado de las olivas.

Es rico en carotenos y polifenoles, cuya concentración varía en función de la madurez de la aceituna y la tecnología de obtención. Su potencial es tan elocuente que en 2004 la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) reconoció sus efectos cardiosaludables y permitió en su etiquetado, poner un mensaje con sus beneficios.